El lado humano del sacerdote

Cada ser humano viene y vive en este mundo con un bagaje personal. Cada uno con su propia historia. Esto no es diferente en los sacerdotes; es importante tomar en cuenta que la parte humana del sacerdote tiene que ver con su historia, su infancia, su origen. Talvez sea difícil entender esto cuando les deshumanizamos, viéndolos solo como seres divinos que no sienten, que están para cubrir las expectativas del mundo que les rodea. Ellos mismos llegan a creerlo, por lo que son capaces de olvidarse de si mismos con tal de cubrir esto, para lo que creen que fueron formados. Cuestión de Óptica y de enfoques. Si pensamos en nosotros mismos, en nuestros miedos, carencias afectivas, errores, necesidades, y vemos al hermano sacerdote desde esta perspectiva, talvez podríamos entender mejor que Dios así lo ha dejado: muy humanos, para poder identificarnos con ellos, y que ellos mismos puedan entender nuestro dolor desde su propio dolor. Dios nos ama tanto, que hasta en eso pensó cuando decidió en elegir a uno de sus hijos para servirnos y ayudarnos a entender su gracia, tenia que también sentir como un humano más. Este año, que ha sido declarado año sacerdotal, nos invita a tomar consciencia de esta parte de esta parte existente en estos seres humanos que nos acompañan en nuestras situaciones difíciles, para poder reflexionar por un momento y entender que ellos también necesitan ser acompañados por nosotros, toda vez que, debido a las respectivas renuncias que deben hacer parea poder ejercer su ministerio, también se alcanza a ver una profunda soledad, que intentan rescatar cuando ellos mismos son conscientes de esta, acercándose a las personas de su comunidad, en tanto que otros, los que no llegan a ser conscientes de esto, solo lo viven “como una parte de lo que les tocó” por la elección que han hecho ante el llamado de Dios. Acompañamiento Cristiano y Fraterno. Es la razón por la cual se nos invita a este año, y ojala no sea solo este sino cada momento de nuestro caminar junto a ellos, a reflexionar que son tan humanos como lo somos todos, y que si los apoyamos con amor y comprensión, los ayudaremos a vivir su vida de entrega con mayor armonía y tranquilidad, con una salida clara de la represión que trae el creer que solo están para servir a otros y no para ver por si mismos, ya que para los seres humanos nos es muy difícil dar lo que no tenemos. La iglesia católica ha sido muy lastimada por los errores humanos, no solo de los sacerdotes, sino el mundo en que vivimos; esto tiene que ver con el ángulo en donde nos hemos parado. ¿Qué pasaríamos si cambiáramos de ángulo y nos sensibilizamos a todo esto? ¿Creen que si cambiara la respectiva de cómo vemos las cosas, estas cambiarían? Es importante que nos cuestionemos esto, no solo en cuanto a nuestra visión de los sacerdotes, sino también hacia nosotros mismos. Através de la historia, la iglesia se ha enriquecido, en este aspecto, en el mundo entero; ahora podemos ver la realidad de las circunstancias en las que vivimos, y esto no le quita la riqueza que nos ha dado.